|
Boletín de Derechos Humanos – Edición 31
Versión en línea aquí. Versión en PDF aquí.
Es una cuestión de conciencia
Mucha gente nos escribe y pregunta ¿por qué nuestro trabajo se enfoca en China, por qué no trabajamos para detener a los EEUU en sus condenables actos contra sus víctimas?
La respuesta simple y directa es: porque estamos determinados a defender el derecho más fundamental de los seres humanos, el derecho a la conciencia, y detener el peor de los crímenes, los crímenes contra la conciencia.
En la Declaración de la Independencia de los EEUU, Thomas Jefferson proclamó que todos los hombres tienen “ciertos derechos innegables, entre los cuales están a la vida, a la libertad y a la búsqueda de la felicidad”. Desafortunadamente, esos derechos innegables les fueron negados demasiadas veces a los seres humanos.
Hay una cosa que ninguna fuerza externa puede quitar a un ser humano. La conciencia. Nadie nos puede forzar a cambiar nuestra mente. Es lo único que el ser humano realmente posee y controla. La conciencia, por lo tanto, define a la humanidad, y el derecho a la conciencia es el derecho más fundamental del ser humano.
|  |
| "Implacable" de WANG Zhiping. Una interpretación artística de un policía golpeando implacablemente a un practicante de Falun Gong. |
Ya que no hay un acceso directo a la conciencia humana, los intentos para coaccionar la conciencia de la gente deben ser ejercidos mediante otras violaciones. Esa es la razón por la que las violaciones a la libertad de creencia a menudo van acompañadas por violaciones de otros derechos básicos, una observación que la Sra. Asma Jahangir, Relatora Especial de Naciones Unidas sobre la libertad de creencia y religión, menciona en uno de sus informes.
Cuando los seres humanos pierden su conciencia, no hay límites, sin hablar de lo que es capaz de hacer alguien sin conciencia. Muchos se indignan por la comida y juguetes tóxicos importados de China, y algunos analistas lo atribuyen a "la falta del Estado de Derecho" en China. Cuando no hay conciencia, la inteligencia humana será utilizada para evadir toda ley en pos del provecho personal.
La bancarrota moral en China es el resultado de más de cincuenta años de crímenes contra la conciencia por parte del régimen comunista chino. En los últimos años, el régimen chino llevó sus crímenes contra la conciencia a otras partes del mundo, afectando a la gente en Darfur, Birmania, Zimbabwe, Corea del Norte y otras regiones, empeorando el sufrimiento y los derechos humanos, e incitando a empresas occidentales como Microsoft, Yahoo y Cisco para que cooperen con sus violaciones de derechos humanos.
Ya que aguijonear a la gente para que actúe contra su conciencia es la base del régimen chino, este considera a la conciencia como la mayor amenaza a su régimen y aplica la peor violencia sobre la gente que insiste en mantener su conciencia. La persecución del régimen comunista chino hacia Falun Gong es su último y más vicioso ataque contra la conciencia.
Al enfrentarse al Partido Comunista Chino (PCCh), los practicantes de Falun Gong no solo se enfrentan por su propio derecho a la conciencia, sino que también toman una postura por toda la humanidad.
¿Cómo no vamos a estar junto a ellos? ¿Cómo no vamos a dedicarnos a detener los crímenes que comete el régimen comunista chino contra la conciencia?
Para ilustrar esta historia y la esencia de esta épica lucha de paz vs. violencia, verdad vs. mentiras, conciencia vs. maldad, compartimos con usted el libro Falun Gong, la última postura de la humanidad, publicado en partes.
"Si lo correcto e incorrecto pueden quebrarse, ¿para qué tener lo correcto o lo incorrecto?... La conciencia, por lo tanto, define la naturaleza humana, y el derecho a la conciencia es un derecho fundamental del ser humano.
Ningún crimen, por lo tanto, es peor que el crimen contra la conciencia"
-- Fundación Conciencia
|
|
Falun Gong, la última postura de la humanidad
Parte I: La historia se desarrolla
20 de julio, 1999, a altas horas de la madrugada, detrás de la cortina de la oscura noche, la policía armada china, amparada por el entonces dictador de China Jiang Zemin, lanzó arrestos intensivos a nivel nacional contra los practicantes de Falun Gong, comenzando una violenta opresión contra 100 millones de ciudadanos inocentes.
 |
Un grupo de policías ataca a practicantes de Falun Gong en la Plaza Tiananmen. |
En ese momento, nadie -ni el oprimido ni el opresor- creía que la persecución fuera a durar mucho. Para los practicantes de Falun Gong, la persecución era resultado de un malentendido. Menos de tres meses antes, el 25 de abril, el Primer Ministro Zhu Rongji se reunió con representantes de los practicantes de Falun Gong y les aseguró el derecho a practicar Falun Gong. El 14 de junio, menos de un mes antes, un vocero del gobierno declaró que el gobierno nunca prohibió la práctica de Falun Gong, y que la gente tenía el derecho de practicarlo. ¿Cómo podría un gobierno contradecirse tan rápidamente?
Lo más importante es que los practicantes de Falun Gong no podían pensar en una razón justificable para la persecución. Falun Gong sólo le enseña a la gente a seguir los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia para mejorar su cualidad moral y mental, y a practicar cinco juegos de ejercicios para mejorar su bienestar físico. Las autoridades conocían bien el impacto positivo de Falun Gong sobre la sociedad; un artículo de US News and World Report citaba en febrero a un funcionario de la Comisión Nacional de Deporte que reconocía que la práctica había ahorrado 100 mil millones de yuanes en gastos médicos para los 100 millones de personas que practicaban Falun Gong. Un tercio de los 60 millones de miembros del PCCh y un gran número de altos funcionarios de gobierno practicaban Falun Gong. ¿Cómo podía un gobierno ponerse en contra de quienes lo apoyaban?
Para el PCCh, la persecución iba a ser una matanza rápida. Jiang mismo, por ejemplo, declaró: "Simplemente no creo que nuestro Partido Comunista no pueda someter a Falun Gong".
El régimen tuvo todas las razones para sentirse seguro de sí mismo. Durante varios meses, sus agentes de inteligencia encerraron a los practicantes de Falun Gong que ellos consideraban los "líderes", y su máquina de propaganda había preparado mentiras potentes para difamar a Falun Gong y poner a la gente en contra. En muchas persecuciones anteriores, estos dos puntos solos eran suficientes para quebrar la voluntad y el espíritu del grupo víctima.
El régimen comanda la máquina de represión más poderosa del mundo: el ejército, la policía armada y la policía de seguridad pública y el sistema de campos de trabajo forzado y centros de detención más grandes del mundo. Esta aceitada máquina acumuló la mayor experiencia y habilidad para controlar la mente de la gente, dictar el comportamiento social del pueblo, y aniquilar grupos disconformes. Además, el régimen logró una hazaña que ningún opresor pudo antes: conseguir el consentimiento del mundo hacia las repetidas violaciones de derechos humanos mediante favores económicos. Simplemente parecía que nadie podía detenerlo en lo que quería hacer.
Tan desbordante era la arrogancia del régimen que el PCCh se desvió de su práctica usual de etiquetar a sus persecuciones políticas como "asuntos internos" para desviar la atención internacional, y en cambio, descaradamente presumió su nueva persecución al extranjero, e incluso le pidió a Interpol que apresara y extraditara al fundador de Falun Gong. Con tal confianza, el PCCh se otorgó tres meses para "resolver completamente el asunto de Falun Gong". Algunos expertos en China y observadores internacionales pensaban que el gobierno solo necesitaba una semana.
Mientras la historia se desarrolla, lo que parecía un ataque violento se convirtió en una lucha épica de paz vs. violencia, verdad vs. mentiras, y conciencia vs. maldad.
 |
El 7 de mayo de 2004, en el Campo de Trabajo Forzado de Longshan, dos policías esposaron a la Srta. Gao Rongrong a una tubería de calefacción y le aplicaron descargas eléctricas con tres picanas, durante siete horas ininterrumpidas, quemándole todo el rostro. Esta foto fue tomada diez días después. La Srta. Gao envió su fotografía a sitios web extranjeros. Cuando el régimen comunista lo descubrió, publicaron en todos lados un boletín para su captura. Gao Rongrong fue torturada a muerte el 16 de junio de 2005. |
No hay dudas sobre la ferocidad del opresor. En los primeros años de la persecución, el PCCh era capaz de colocar a toda la sociedad contra los practicantes de Falun Gong. Este puso a cada elemento de la sociedad, desde los ministerios gubernamentales hasta los barrios, contra Falun Gong. Forzaba a los practicantes a renunciar a su creencia, o los despediría del trabajo, expulsaría de las escuelas, revocaría sus licencias profesionales, los desalojaría de sus hogares, y los privaría de su jubilación.
Tampoco hay duda de la brutalidad del régimen. Quienes se rehusaban a ceder ante la presión política y social eran encarcelados, sometidos a lavados de cerebro, torturados y asesinados. Millones y millones de practicantes de Falun Gong, de niños pequeños a mujeres embarazadas y personas mayores, fueron detenidos y maltratados. Miles han sido torturados a muerte, mientras que incontables otros simplemente han desaparecido. Lo más estremecedor es que al menos un campo de concentración clandestino sustrajo órganos vitales de miles de practicantes de Falun Gong mientras estos seguían con vida. Con el bloqueo de información que realiza el régimen para mantener oculta la verdad, el alcance y la severidad de las atrocidades son difíciles de imaginar.
Frente a la extrema injusticia, frente a la tortura y la matanza atroz, los practicantes de Falun Gong permanecieron completamente pacíficos. Permanecen pacíficos frente a las golpizas policiales; permanecen pacíficos frente a los prisioneros incitados por la policía para torturarlos. Ellos personifican la enseñanza de Falun Gong de "no devolver el golpe al ser golpeado, no devolver el insulto al ser insultado". Solo los rectos dominan el poder moral de la no violencia. Tal poder moral no se manifiesta en solo uno o dos, o unos pocos, sino en todos los practicantes de Falun Gong. Su enorme tolerancia y rectitud conmovió a incontables personas, incluyendo a los torturadores.
Al mismo tiempo que la persecución violenta, el régimen comunista también lanzó la campaña de largo alcance de desinformación para demonizar a Falun Gong, incitar el odio, y presionar a los practicantes de Falun Gong. La máquina de propaganda del PCCh inundó las imprentas y las antenas de comunicación con las mentiras más bajas, tal como que Falun Gong predicaba el día del juicio final y alentaba el suicidio, que el régimen trataba a los practicantes como "una madre trata a sus niñas", y que había ganado "victorias decisivas y había transformado con éxito al 98% de los practicantes de Falun Gong". A comienzos de 2001, el régimen incluso montó una auto-inmolación con cinco personas en la Plaza Tiananmen y, tal como Nerón culpó a los cristianos por el Gran Fuego de Roma, este culpó a Falun Gong por la inmolación. La potente propaganda envenenó a muchas personas para que odiaran a Falun Gong y participaran en la persecución.
 |
Para permitir que los chinos sepan la verdad sobre Falun Gong y la persecución, los practicantes colocaron folletos en muchos lugares públicos. Mucha gente lee los folletos de Falun Gong. |
Con una gran misericordia hacia quienes están bajo la influencia de las mentiras venenosas, los practicantes de Falun Gong persistieron en lo que el idioma chino describe como "aclaración de la verdad", informando a la gente los hechos sobre Falun Gong y despertándolos con respecto a la persecución, la cual está completamente basada en mentiras. Al comienzo, pocas personas escuchaban, e incluso llevaban a los practicantes frente a las autoridades. Gradualmente, la gente comenzó a escuchar. Al saber de las terribles torturas y ver a través de las mentiras del PCCh, ellos comenzaron a distanciarse de la persecución. El PCCh ya no pudo movilizar a la sociedad para asistirlo en la persecución. Más y más personas también comenzaron a proteger a los practicantes de Falun Gong y a ayudarlos a difundir la verdad.
Por primera vez el PCCh tuvo que restringir su máquina de propaganda; continuar su campaña sucia contra Falun Gong solo conllevaría el mensaje de que Falun Gong todavía estaba de pie y que los practicantes de Falun Gong todavía son fuertes en China. Por primera vez en su larga historia dictatorial, el PCCh tuvo que volver clandestina a su persecución y dejar de declarar "victorias decisivas".
El régimen, sin embargo, no pudo evitar que la corriente se invirtiera. La persecución a Falun Gong expuso detalladamente la naturaleza despótica del PCCh. Al mismo tiempo, el coraje de los practicantes de Falun Gong despertó la conciencia de la gente. Grandes números de personas comenzaron a renunciar a sus membresías al PCCh y otras organizaciones afiliadas como declaración para reclamar por su conciencia. Hacia mayo de 2008, más de 37 millones de personas renunciaron a sus lazos con el PCCh, y el número se incrementa rápidamente.
Esta resistencia a una persecución violenta mediante la aclaración de la verdad y el despertar de la conciencia de la gente no tiene precedentes. La voluntad de acero que los practicantes de Falun Gong han demostrado y los tremendos sacrificios que han hecho son lo que el idioma chino describe como "sobresaltando a los Cielos y conmoviendo a los Dioses". Cuando se dé la vuelta a esta página de la historia, no habrá duda de que los historiadores, escritores y eruditos de generaciones por venir verán y reverán la épica historia que se desarrolla hoy.
-- Continuará en nuestro próximo boletín: La historia ignorada
Extracto deFalun Gong, la última postura de la humanidad
|
Es una cuestión moral
Algunas personas piensan que no está bien relacionar a las Olimpiadas con la situación de los derechos humanos en China. Ellos dicen que las Olimpiadas no deberían ser un juego político.
Nuestra respuesta es doble.
Primero, si un miembro de un determinado partido político comete un asesinato, ¿es una decisión política el oponerse a su mala acción? ¡Por supuesto que no! Es una cuestión de moralidad. ¿No deberíamos tratar de detener al asesino? El abogado de derechos humanos chino Gao Zhisheng lo expresó muy bien en su reciente carta al Congreso de EE.UU., "Como ustedes saben, hoy en China, quienes relacionan a las Olimpiadas con los derechos humanos inmediatamente son cazados por el régimen comunista y su pandilla como 'enemigos de Estado'". El resultado: la policía secreta lo secuestró. ¿Somos enemigos de Estado por relacionar a las Olimpiadas con los derechos humanos? Nuevamente, es una cuestión moral.
Segundo, en 2001, a fin de asegurarse las Olimpiadas, los funcionarios del gobierno chino prometieron explícitamente mejorar los derechos humanos y la libertad en China. Pedirle a China que mantenga su promesa nuevamente no se trata de una decisión política, sino también una cuestión moral.
El dibujo de un niño y dos cartas, una escrita por una víctima que presenció la brutal persecución en China y otra escrita por el congresista estadounidense Adam Schiff, nos acercan estos puntos.
 |
Esta foto fue tomada durante el Año Nuevo Chino 2005, una época en la que las familias se reúnen. El letrero dice "Mi nombre es Sun Mingyuan y tengo cinco años de edad. Mi papá Sun Qian fue sentenciado arbitrariamente a 12 años de prisión porque practica Falun Gong. La policía secuestró a mi mamá, Ma Chunli, en la calle a plena luz del día el 14 de diciembre de 2004, solo porque quiere ser una buena persona y seguir el principio de Verdad-Benevolencia-Tolerancia. Estuvo 48 días en huelga de hambre y está en una condición crítica. Estoy solo, desamparado y separado de mis padres. Gente buena, por favor ayúdenme. Extraño a mi mamá. Quiero que mi mamá y mi papá vuelvan." |
La carta de la víctima
Carta al Presidente del Comité Olímpico Internacional
Por un practicante de Falun Gong en China
Estimado Sr. Presidente:
Soy conciente de que le escribo siendo un completo extraño, y mi inglés no es lo suficientemente bueno como para que mis palabras sean elegantes...
Me disculpo por no incluir mi nombre y dirección. La razón es la misma que me llevó a escribirle esta carta. En China, la gente no tiene derecho a expresar libre y públicamente sus opiniones.
Eso es exactamente lo que deseo recordarle: este es un periodo extremadamente importante no solo para mí, un chino común, sino también para usted y todos en el mundo civilizado.
Quizás usted quiera convertirse en el presidente más exitoso en la historia del COI, o quizás simplemente quiera ser una persona respetable; quizás quiera ser un buen padre para sus niños, y muchas otras cosas.
Pero estoy seguro de que usted no quiere ser recordado en los libros de historia como el cómplice de una dictadura.
Desafortunadamente, ahora mismo, usted está parado al borde de un precipicio.
Ahora, permítame decirle por qué este es un momento crucial: usted tiene la oportunidad de ayudar a incontables personas que están sufriendo una grave injusticia, o puede apoyar a los criminales con su silencio y avergonzando a los Juegos Olímpicos.
Compartiré con usted algunas historias verdaderas que presencié personalmente.
Una de mis profesoras fue enviada a un hospital psiquiátrico y luego a prisión porque no quiso dejar de practicar Falun Gong. Esto no es una broma.
La policía se llevó a mi madre, de más de 60 años de edad, el 20 de julio de 1999. No le permitieron dormir durante 24 horas y la privaron de su libertad durante todo el mes siguiente. Lo mismo ocurrió a miles de otras personas en China. La razón es simple: ellos practicaban Falun Gong. El gobierno chino les prometió la libertad con solo renunciar a su creencia.
A mi colega lo mantuvieron en prisión durante varios meses por la misma razón.
Mi esposa estuvo un largo tiempo convenciendo a sus padres para que aprobaran nuestro matrimonio. Cuando visité su casa por primera vez, sus padres estaban aterrorizados porque mi madre practica Falun Gong, todo por las desvergonzadas mentiras que el gobierno inventó en un intento por justificar la persecución.
Quizás usted diga que todo eso es parte del pasado; el gobierno chino tuvo grandes mejoras en términos de derechos humanos. Sin embargo, aun hoy, los oficiales vienen a mi casa a hostigarnos si saben que está mi madre. Esto es lo que ellos dicen que es el mejor periodo en la historia de China en materia de derechos humanos.
Lo que le acabo de contar es la vida "armoniosa" de un ciudadano chino común. No mencioné los órganos sustraídos de practicantes de Falun Gong vivos, o las incontables víctimas por toda China.
¿Cuál es el verdadero objetivo de las Olimpiadas? ¿Es simplemente ser un lindo espectáculo pensado para ser un gran negocio, o son para recordarnos los principios de humanidad, amistad y coraje?
La respuesta no es difícil si busca en lo profundo de su conciencia.
Cuando Martin Luther King dio su famoso discurso, "Tengo un sueño", personas de diferentes razas lo escucharon. Espero que usted comparta algo del coraje del Sr. King y su voluntad de defender su justicia.
Un ciudadano chino
Escrito el 4 de agosto de 2007
Carta del congresista Adam Schiff
El 16 de noviembre, el congresista Adam Schiff escribió una carta al Sr. Liu Qi, Presidente del Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Beijing (COJOB) sobre la situación de los derechos humanos en China. Aquí presentamos algunas citas de la carta, el texto completo puede leerse, en inglés, aquí.
"...seguimos profundamente preocupados sobre la falta de mejoras en la situación de derechos humanos en China. A pesar de las promesas explícitas de los funcionarios del gobierno chino realizadas en 2001, el gobierno chino no ha tomado medidas serias para expandir los derechos y las libertades b‡sicos".
"En 2001, un representante del Comité de Candidatura de Beijing dijo: 'Al otorgar los Juegos Olímpicos a Beijing, ustedes contribuirán al desarrollo de los derechos humanos'. Seis años después, las mejoras en la libertad de prensa o de expresión han sido mínimas".
"Nos preocupa que los periodistas en China sean forzados a tener que aceptar los dictados del Departamento de Propaganda, el cual impone la censura sobre una amplia gama de temas. El Estado mantiene un amplio control de las noticias y utiliza leyes totalitarias para castigar a los periodistas y editores de los medios más liberales -acusándolos de subversión, divulgación de secretos de Estado y espionaje. La auto-censura rige en las salas editoriales. Los medios de comunicación en idioma chino en el extranjero son bloqueados, acosados o interferidos, incluyendo a los medios patrocinados por EEUU, evitando la aparición del pluralismo mediático".
"En el pasado, los Juegos Olímpicos fueron capaces de ayudar a establecer libertades en países que luchaban por salir del autoritarismo. Hoy, la ausencia de esfuerzos del gobierno chino puede destruir los objetivos e ideales de los Juegos Olímpicos".
"Sr. Presidente, creemos que sus convicciones le permitirán hacer rápidamente lo que todos estamos esperando de usted: que tome acción en nombre de las libertades en China antes del comienzo de los Juegos Olímpicos 2008".
Nueve congresistas, incluyendo a Adam Schiff, firmaron la carta.
|