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17 Edición: Policías chinos violan a dos practicantes de Falun Gong en el mismo día  
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Boletín de Derechos Humanos de Falun Gong, Edición 17

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La Sra. Liu Jizhi (51 años de edad) fue brutalmente golpeada y violada

El 24 de noviembre, 2005, la policía de Dongchengfang, de la ciudad de Zhouzhou, provincia de Hebei, arrestó, interrogó y torturó a varias practicantes de Falun Gong. Al día siguiente, el policía He Xuejun se llevó a dos de ellas, la Sra. Liu Jizhi (51 años de edad) y la Sra. Han Yuzhi (42 años de edad), a su habitación y las violó en presencia de otros policías. La familia de la Sra. Liu incluso tuvo que pedir prestado 3.000 yuanes para pagarle a la policía con el fin de que la liberaran.

Las violaciones ocurrieron mientras el Reportero Especial sobre Torturas de la ONU estaba en Beijing llevando a cabo una investigación sobre la tortura en China.

Las palabras no pueden expresar el desprecio despiadado que las autoridades chinas tienen por los estándares internacionales y por la humanidad.

Nosotros, las personas rectas, debemos encontrar una forma de hablar con los gobiernos del mundo, con los medios y las comunidades si todavía tenemos esperanzas para la humanidad.

Estos escandalosos crímenes humillaron y traumatizaron a la Sra. Liu y a la Sra. Han, así como a sus familias. Sin embargo, también humillan a la civilización humana. Nadie sabe cuántos más han sido desvastados en la persecución a Falun Gong. No obstante, ha habido muchos informes de crímenes similares, y nuestros gobiernos, medios de comunicación y grandes corporaciones por seguro saben que esta terrible persecución ha continuado por más de seis años. ¿Cuándo fue la última vez que una ofensa tan grande contra la humanidad continuó por tanto tiempo sin que ni un solo gobierno prestase atención verdaderamente?

La verdadera humillación no yace en la inhabilidad de salir en defensa y hablar de ello, sino en renunciar a los valores centrales de la humanidad, en la indiferencia, en contar el dinero hecho en China haciendo oídos sordos a las víctimas, y elogiando las supuestas mejoras del régimen chino en los derechos humanos sólo para justificar el beneficio económico.

En el sentido más amplio, la determinación de los practicantes de Falun Gong, Cristianos, Budistas, disidentes y otros defensores de los derechos humanos en China está salvaguardando a la humanidad de la peor humillación. Con el mayor de los respetos, les presentamos una carta de la Sra. Liu Jizhi, que expone valientemente los perversos crímenes del régimen comunista chino.

Abajo, la apelación personal de la Sra. Liu Jizhi a la gente del mundo:


Gente de buen corazón,

Mi nombre es Liu Jizhi. Tengo 51 años de edad. Vivo en la aldea Xituan, pueblo de Dongchengfang, ciudad de Zhuozhou, provincia de Hebei. El nombre de mi esposo es Wei Xiliang y tenemos dos hijas. Empecé a practicar Falun Gong en febrero de 1999. Antes de eso, sufría de presión baja, arritmia y dolor de pierna. En particular, una hernia del disco lumbar me mantuvo postrada en la cama por mucho tiempo. Mi esposo no sólo tenía que trabajar en el campo, sino también hacer las tareas hogareñas. La tribulación hizo que yo desarrollara mal temperamento. Sin embargo, después de practicar Falun Gong por un mes, ya podía ir al campo a trabajar y hacer las cosas de la casa, y mi familia también se armonizó. Mis hijas se dieron cuenta y dijeron: "Mamá cambió para mejor." Verdaderamente Falun Gong cambió mi vida y trajo felicidad a mi familia.

Desafortunadamente, unos pocos meses después que empecé a practicar Falun Gong, el régimen comunista chino lanzó una violenta persecución contra los practicantes de Falun Gong. Desde entonces, los oficiales locales y la policía han estado hostigándonos, y mi armoniosa familia se convirtió en un caos.

La cadera y los muslos de la Sra. Liu quedaron con severos moretones


Cerca de las 8 p.m. del 24 de noviembre, 2005, un grupo de hombres treparon nuestro portón e irrumpieron en mi casa. En ese momento yo estaba haciendo las tareas hogareñas y me asusté. Gritaron salvajemente y desparramaron todo. El policía Xing me ordenó que me quedara quieta. Les pregunté mientras temblaba, "¿Quiénes son ustedes? ¿Qué están haciendo?" Ellos gritaron, "¡No hagas preguntas! ¡No te muevas!"

Después de dar vuelta mi casa, confiscaron todo el material relacionado con Falun Gong, me empujaron dentro de un coche policial y me llevaron a la oficina de la aldea, donde varias de mis compañeras practicantes, incluyendo la Sra. Han Yuzhi, el Sr. Wei Baoliang, y el Sr. Wang Helin, también estaban detenidos. Después que trajeron otra practicante, la Sra. Qu Wenting, nos llevaron a la estación de policía de Dongchengfang, nos encerraron en una oficina y nos interrogaron a un por uno.

El policía Xing me interrogó primero, junto con el policía He Xuejun y otros más. Xing me preguntó, "¿De quién aprendiste Falun Gong?" ¿Has practicado junto con la Sra. Wang Helin? ¿Con alguien más?" Le dije, "No." Entonces me preguntó de nuevo, "¿Te has estado viendo con practicantes de otras aldeas? ¿Has practicado con Han Yuzhi?" Le dije que no. Xing preguntó otra vez, "No estás siendo honesta. ¿Acaso los practicantes de Falun Gong no dicen la verdad?" Le dije que estaba siendo honesta. Xing dijo de nuevo, "Tienes la misma edad que mi madre. Espero que me digas la verdad, o tendré que ser duro contigo." Le dije de nuevo que estaba contestando la verdad. Xing dijo, "Te estás haciendo la inocente, pero eres deshonesta. ¡Ponte de pie!"

Me obligó a sentarme en cuclillas con mis brazos levantados, y golpeó mis nalgas con un palo de acero cubierto con goma. Me golpeó tan fuerte que casi me quedo sin respiración. Mientras paraba para tomar aire, me amenazaba, "Ustedes practicantes de Falun Gong son muy tercos, pero no creo que nosotros no podamos hacerlos hablar." Entonces, el policía He Xuejun vino, me agarró de la clavícula muy fuerte, y me golpeó varias veces. Viendo que todavía no me daba por vencida, usó una picana eléctrica para electrocutar mis muslos, y luego golpeó mis nalgas salvajemente. Me caí hacia delante debido a sus golpes. Me pararon y continuaron golpeándome, dejando todo mi cuerpo con moretones.

Edificio del gobierno de la ciudad de Dongchengfang

Estación de Policía Dongchengfang de la ciudad de Zhuozhou


Cuando se cansaron de golpearme, el policía He Xuejun agarró mi pecho, y dijo con una sonrisa sucia, "¿Piensas que soy un sinvergüenza?" Luego escribieron un informe y me obligaron a poner mi huella digital sin leer lo que decía. Luego me enviaron de nuevo a la oficina donde estaba antes.

Me llevaron para un segundo interrogatorio cerca de las 11 p.m. El policía He Xuejun de nuevo me golpeó salvajemente hasta que me hizo llorar. Esa noche, la policía nos encerró en un cuarto pequeño. Cuatro señoras nos sentamos en la cama, mientras que otros dos caballeros se sentaron en un banquito toda la noche. La policía ni siquiera nos permitió ir al baño en toda la noche.

Al día siguiente, la policía fue a la aldea de Xituan para arrestar a más practicantes de Falun Gong. Cuando regresaron para la hora del almuerzo, el policía He Xuejun me llevó al dormitorio. El policía Wang Zengjun, su compañero de habitación, estaba acostado en su cama. Un miembro de la "Oficina 610", Wang Huiqi, estaba parado en el cuarto.

Sin decir nada, He Xuejun empezó a pegarme en las nalgas con un palo, y apretó mi garganta, casi sofocándome. Luego pellizcó mis pechos, levantó mi camisa y dijo, "Carne muy firme." Usó una picana para electrocutar mis pezones. Viendo las chispas, He Xuejun le dijo al otro policía repetidamente, "¡Esto es divertido! ¿Ves como sus pezones echan chispas?" Luego me empujó a la cama, y empezó a arrancar mis pantalones.

Wang Huiqi estuvo en el cuarto todo el tiempo, y no hizo nada para detenerlo. Cuando vio lo que He Xuejun estaba por hacer, simplemente dijo, "Dale una buena" y se fue del cuarto dejando la puerta abierta.

Me resistí y empujé a He Xuejun. Me empujó a la cama otra vez y golpeó mi cara. Luego empujó dos dedos dentro de mí. Lo empujé con toda mi fuerza. Se sentó sobre mí y tocó mis pechos. Me di vuelta pero me volvió la cara para que viera lo que él me hacía. Luego se sacó sus pantalones. Hice lo imposible para escapar, empujándolo con mis dos manos y rogándole, "¡Por su propio bien, no cometa tal perversidad! Usted es un policía. Yo soy una señora mayor. ¡Por favor deténgase!" En ese momento, él lucía como un demonio, sin escuchar nada, y se introdujo en mí a la fuerza. Grité con toda mi voz, pero nadie respondió.

En todo este tiempo, el policía Wang Zengjun simplemente se quedó acostado y miró, sin decir nada.

Cerré mis ojos. He Xuejun gritó con todo como una bestia, "Abra sus ojos señora. ¡Míreme!" Me golpeó una vez más. Cuando finalmente me dejó, mi mente se quedó en blanco; ni siquiera recuerdo cuando sacó mis pantalones. Incluso me dijo, "Este es sólo uno corto. El largo es para esta noche." Temblé de miedo por lo que haría.

Después de regresar a la oficina, lloré desconsoladamente, "¡No puedo mirar a la cara a nadie; quiero morir aquí; no puedo volver a la villa de nuevo!" Luego intenté golpear mi cabeza contra la esquina de una mesa. Las compañeras practicantes me retuvieron. Les dije a las otras tres practicantes muy débilmente, "Deben tener cuidado; este crimen pecaminoso puede caer sobre ustedes." Antes que terminé de advertirles, He Xuejun escoltó a la Sra. Han Yuzhi al cuarto. Lloré con toda mi fuerza en el hombro de la Sra. Qu. Ella me preguntó que pasaba, y le dije que había sido violada. La Sra. Qu lloró, "¿¡Cómo se atreven a cometer crímenes prohibidos por el Cielo!?" Los otros tres practicantes estaban temblando. Apreté mis manos con las del Sr. Wang Helin, "¡Por favor salve a la Sra. Han Yuzhi ahora!"

Después de media hora, todos fuimos obligados a realizar trabajo forzado en el campo. Vi a la Sra. Han Yuzhi trabajando también, con el rostro muy pálido. Le pregunté, "¿Qué te hicieron?" Ella me dijo, "Me violó." Ambas lloramos mientras nos abrazamos. He Xuejun nos vio llorar, y gritó, "¿Qué están haciendo? ¡Vuelvan a trabajar!"

Esa noche, He Xuejiun de nuevo me agarró, intentando buscar un cuarto para violarme de nuevo, pero todos estaban llenos de gente, así que me salvé de ser violada otra vez.

El 26 de noviembre, mi suegro pidió prestado 1.000 yuanes, queriendo asegurar mi libertad, pero ellos dijeron que no era suficiente; entonces consiguió prestados otros 2.000 yuanes, y me sacó bajo fianza. Mis dos hijas están en la secundaria, y necesitan mucho dinero, y la cosecha no fue buena; estos 3.000 yuanes es una pesada carga para mi familia.

Gente de buen corazón, ¿qué hice de malo? ¿Por qué recibí semejante humillación sólo por tratar de ser una mejor persona, curar mis enfermedades y mantenerme en forma? ¿Cómo enfrento el mundo desde ahora en adelante? Soy una persona inocente. ¿Por qué es tan difícil ser una buena persona en China? Ellos se atrevieron a hacerme tal perversidad a mí, una señora de cincuenta años de edad. Por este medio apelo a la gente de conciencia a que preste más atención a estos crímenes perversos que están pasando. Si la persecución a Falun Gong no se detiene, estas tragedias continuarán. Ahora mismo estoy sufriendo después de haber sido violada, me siento nublada, y la parte inferior de mi cuerpo está en constante dolor. He perdido el ánimo de vivir y la confianza de enfrentar al mundo. Sólo espero que la gente del mundo despierte. Espero que esta persecución termine pronto, ¡espero que estos crímenes dejen de pasar!

Contactos oficiales de la ciudad de Zhuozhou:

  • Li Ming, presidente de la Oficina "610" de la ciudad de Baoding y vicesecretario del gobierno de la ciudad de Baoding. También trabaja en la Base de Entrenamiento Legal de la Ciudad de Baoding.
  • Zhang Weiqiang, presidente de la División de Política y Seguridad del Buró de Seguridad Pública de la ciudad de Baoding. Vive en el Colegio Profesional de la ciudad de Zhouzhou: +86-312-3853255 (oficina), +86-312-3829106 (casa)
  • Zhou Wenjie, del Buró de Seguridad Pública de la ciudad de Zhuozhou: +86-312-3867566 (oficina), +86-13903125711 (celular)
  • Zou Yancang, del Buró de Seguridad Pública de la ciudad de Zhuozhou: +86-312-3855656
  • Li Baoping y Yang Yugang, de la Brigada de Seguridad de Estado del Buró de Seguridad Pública. Yang Yugang fue transferido a la Estación de Policía Shuangta en la ciudad de Zhuozhou: +86-312-3632025 (oficina)


Para firmar la petición en línea:

http://falunhr.org/te/index.php?signature=1&lang=sp


Más información

¿Qué es Falun Gong?
¿Por qué está siendo perseguido en China?
Situación actual de la persecución en China

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